Claves para detener sus celos

Los celos son el peor enemigo de una pareja, hasta el punto de llegar a destruirla en la mayoría de ocasiones. Los celos muestran inseguridad, falta de confianza, faltas de respeto y también falta de amor. Tratar de superar los celos en una pareja es un paso fundamental para conseguir la supervivencia de la misma, en amor10.com puedes leer más sobre el tema.

Si el que sufre los celos es él, a continuación os mostramos algunos consejos para que le ayudes a detener sus celos.

claves celos 1

Ayúdale a sentirse seguro de sí mismo

Los celos son, en la mayoría de ocasiones, sinónimo de baja autoestima, si consigues que él sepa valorarse por lo que realmente es, posiblemente sus celos disminuyan. Demuéstrale que le amas, que aunque sienta celos, quieres ayudarle y que lo que sientes por él y ves en él no lo ves en nadie más y por eso estás con él.

No dejes de ser tú misma

Si cambias tu comportamiento habitual, que no es para nada reprochable, sus celos aumentarán, y tus posibilidades de sentirte libre de hacer lo que te plazca se reducirán, cada vez tu círculo de posibilidades será menor y la confianza que te muestre se reducirá.

No te sientas culpable

Los celos hay que intentar detenerlos, pero que tú te sientas culpable no hace más que alimentar sus celos y darle razones para sentirse celoso. Intentad entre ambos solucionar el problema pero siendo consciente que tú no eres responsable de sus celos.

No alimentes sus celos

Enséñale a ver que si sales con amigas no es que no quieras estar con él o que vas a buscar una nueva relación. Tanto tú como él tenéis vuestro espacio, y él no puede coartártelo porque se sienta celoso.

clave celos 2

Ten paciencia

Sé comprensiva. Los celos no se pasan de un día al otro, si te grita o se disgusta contigo, intenta rebajar el tono de la discusión. Esto parece complicado y es, a la vez, injusto, pero entiende que los celos son un sentimiento muy arraigado y enfermizo, pero del que se puede salir.

Hazle ver que sus sentimientos son infundados

Los celos aparecen porque uno de los miembros de la pareja se siente amenazado por la posibilidad de que la pareja se rompa, él piensa que vas a encontrar fuera lo que no te da. Demuéstrale que no es así, que aunque sienta celos, estáis intentando resolverlos y que realmente le amas.…

Hacer ejercicio antes del sueño

De todos los consejos que se puedan dar cuando alguien pregunté qué es lo que podemos hacer para poder dormir de una manera mucho más rápida y plácida, hacer ejercicio antes del sueño es una de las mejores alternativas que tenemos para que al menos, estemos con buena actividad al día siguiente.

Dormir es completamente necesario y debemos ser conscientes de lo mucho que nos hace falta cuando nos encontramos mal o hemos tenido un largo día de trabajo. Sin embargo, existen muchas personas que tienen serios problemas para irse a la cama pero aquí te dejo una web que a mi me ayudó con el insomnio.

Consejos-reales-para-dormir

¿Cómo puedo hacer ejercicio antes del sueño?

Son muchas las maneras en que podemos hacer ejercicio antes del sueño, ya que cada persona es diferente y se encuentra en condiciones distintas a la hora de recibir el descanso en sí. No obstante, si generalizamos con algo que viene bien para casi todos los individuos debemos decir que hacer ejercicio antes del sueño es bastante positivo y además nos da lo que el cuerpo necesita para encontrarse más que activo al día siguiente y poder así, desempeñar todas las funciones que se precien.

El deporte de por sí tiene todas las buenas características que nos hayamos planteado para que nuestro organismo gane en fuerza física y que la mente esté más que descongestionada. En cambio, debemos advertir de que dependiendo de cómo sea la persona en cuestión, le vendrá bien una cosa más que la otra por tanto, hay que estar al tanto de aquello que más le beneficia.

Mejores-consejos-para-dormir-bien

Formas de hacer ejercicio antes del sueño

Las formas de hacer ejercicio antes del sueño es lo que más nos contenta cuando no sabemos bien qué es lo que tenemos que hacer o si nos será igualmente efectivo cada uno de los puntos.

El sueño es lo que hace que las personas se reconforten cada vez más y que se sientan bien descansadas por tanto, si hacemos deporte nos ayudará a obtener el cansancio que necesitamos para que así, podamos poco a poco ganar con respecto a todo aquello que queremos hacer no nosotros mismos y con las actividades que hay pendientes.

¡No lo dudes! Si no sabes de qué manera puedes cansarte más a la hora de irte a dormir o cómo puedes hacer para que el agotamiento te llegue, hacer ejercicio antes del sueño es una de las alternativas más buenas y que además, se está demostrando en cada una de sus vertientes.

¿Te animas a tener un descanso mucho mejor que el que habías soñado?…

Creer que se es obeso

¿Por qué hay chicas normales que temen ser obesas? Suelen ser chicas con madres que siempre están haciendo régimen y hablando de sus cuerpos. Las chicas que quieren tener el reconocimiento de sus madres’ suelen tratar de identificarse con ellas imitando sus preocupaciones por el peso. Así, madres e hijas se aproximan entre sí, o eso creen según comentan en www.Comoperderpeso.es

Otra razón para creerse obesa es compararse con las modelos publicitarias, que cada vez están más cerca de las edades adolescentes. Estas modelos solían ser principalmente mujeres adultas, pero debido al tremendo auge de las revistas juveniles, se ha introducido la figura de la modelo juvenil.

El hecho de que las mujeres hagan cada vez más deporte también influye en esta preocupación por el peso. Para ciertas actividades deportivas la delgadez es una necesidad. Los entrenadores afirman que cuanto más delgada sea una nadadora más veloz será.

Sólo un ligero exceso de peso en las bailarinas hace que sus preparadores se suban por las paredes. He visto a instructores ponerse totalmente histéricos por un aumento de uno o dos kilos de peso. Con una tensión así, no es sorprendente que algunas chicas sean tan severas consigo mismas en relación a su peso.

Muchas adolescentes creen que están engordando, cuando en realidad están sufriendo un proceso totalmente natural: la transición física de adolescente a mujer. Esta implica la distribución de grasa en las caderas, parte superior de las piernas y en el pecho. Las chicas jóvenes se quejan de tener demasiada grasa y siempre están intentando librarse de una distribución de grasa que es normal y constituye buena parte de la esencia femenina.
Hasta ahora he expuesto razones normales para preocuparse por el peso.

Estas chicas hacen régimen con frecuencia, pero raramente causan perjuicios a sus cuerpos. La mayoría de ellas ceden al ver lo dificil que es conservarse tal delgadas como quisieran. A veces el régimen sólo sirve para darles un tema de que hablar. Quieren llamar la atención y oír decir a la gente: Oh, pero si no necesitas hacer ningún tipo de régimen; tienes un hermoso tipo.

A continuación veamos el caso de una persona que tiene una preocupación anormal por su peso.

Anorexia nerviosa

Conocí a una chica de sexto grado que pesaba igual que yo. Cuando la miro ahora me da la impresión de que no come. Se obligó a sí misma a no comer y ahora debe de pesar entre 35 y 40 kilos. Se le marcan todos los huesos, tiene la nariz roja y lleva siempre puesto el abrigo. Yo preferiría ser gorda a estar así. No sé lo que come, pero todos dicen que debería ir al médico. Está tan mal como si fuera obesa.

Tracey: la historia de un caso

Tracey jugueteaba con su mentón y se preguntaba por qué nunca había salido con un chico. Se había estado contemplando en el espejo durante tanto rato que los ojos le dolían.

¿Por qué —pensó Tracey— los chicos no me encuentran atractiva? Creía tener unos bellos ojos oscuros, casi tan oscuros como su pelo. Medía 1,65 metros, tanto como su madre y más que su hermana mayor. Deseaba haber tenido un hermano, para preguntarle qué había de malo en su aspecto.

O incluso un padre:, éste se había marchado de casa cuando Tracey sólo tenía cinco años. Ella apenas le recordaba y su madre no le permitía hablar de él.

Tracey tenía quince años, pesaba 61 kilos y medía 1,65 metros. Vivía en una zona de recreo en Madrid. Había sido educada, junto con su hermana mayor, por una madre divorciada que era extremadamente estricta y no les permitía salir con chicos, ni siquiera en la escuela superior.

Tracey estaba tan inhibida por su madre que se mostraba fría y distante con los chicos. Esto no les molestaba a ellos, pues en su escuela había una proporción de tres chicas por un chico. La tímida Tracey no llamaba la atención.

Llegué al convencimiento de que era debido a que estaba gorda. Tenía que adelgazar, y deprisa.

  • 1 de diciembre. Tracey se impone una rígida dieta de 800 calorías al día.
  • 3 de enero. Tracey vuelve a clase después de las vacaciones de Navidad. Pesa 53 kilos, pero su vida social no cambia. «Me paso horas mirándome al espejo. Todo está bien, pero aún estoy demasiado gorda.»
  • 9 de enero. Tracey reanuda su dieta. Ahora hace una hora diaria de ejercicio físico: calistenia y jogging.
  • 1 de febrero. Tracey pesa 47 kilos. Sus compañeros de clase se dan cuenta de que está cada vez más delgada. Pero los chicos, en lugar de querer salir con ella, se alejan aún más.
  • 5 de febrero. Tracey se niega a comer, su madre se desespera y decide llevarla al médico de la familia. Allí Tracey expone sus problemas con el sexo opuesto. El doctor le ordena que coma, y ella dice que se lo pensará.
  • 14 de febrero. Tracey cumple 16 años. Pero como tiene pocos amigos, no celebra una fiesta de cumpleaños. Sus períodos son regulares y experimenta un ligero desarrollo de los senos.
  • 20 de febrero. Tracey pesa 43 kilos. Su madre la vuelve a llevar al médico que, alarmado, la manda a un psiquiatra.
  • 22 de febrero. Tracey empieza la psicoterapia. Vuelve a exponer sus problemas, e incluso bromea con el médico.
  • 25 de marzo. Tracey